La Mancomunidad de la Sakana detectó en 2014 una disfunción entre los objetivos esperados de reducción y tratamiento de la materia orgánica en las zonas de compostaje comunitario, hecho este que derivó en una falta de capacidad de las infraestructuras, y que a su vez ha supuesto un aumento de costes y dedicación del personal debido a que se ha tenido que evacuar la materia orgánica de las zonas de aportación directamente sin pasar por maduración.

La Mancomunidad de la Sakana disponde de más de 100 zonas de compostaje comunitario que dan servicio complementario al sistema de recogida selectiva puerta a puerta implantada en la mancomunidad.

El trabajo encargado fue el siguiente:

1. Auditoría de la situación actual para detectar los factores clave de éxito/no éxito del sistema.

2. Aportación de soluciones sobre la base de dos perspectivas diferentes:

a.Continuidad del sistema actual optimizándolo para realizar compostaje in situ de manera completa sin necesidad de traslados del material al vertedero.

b.Cambio de óptica del proyecto: concepción de las áreas de aportación como recntos donde se realizaba un per-tratamiento o bioestabilización con una primera reducción de volumen de la materia orgánica, que  la Mancomunidad traslada al vertedero de Arbizu conforme se van llenando. Posteriormente se tratarían en el vertedero en una instalación de compostaje en pila que se deberá dimensionar, diseñar y aportar un plan de viabilidad del sistema.

Vermican realizó un estudio de seguimiento comparativo para detectar los posibles fallos del sistema para así proponer el funcionamiento óptimo en base a criterios económicos y de impacto ambiental.

Asimismo, se realizó un análisis de alternativas entre el compostaje completo en zonas comunitarias y el traslado y tratamiento centralizado en una planta de compostaje de pequeño formato.